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INTRODUCCIÓN
Debido al elevado rendimiento luminoso del alumbrado fluorescente, alrededor de 80
lúmenes/vatio, y la aceptable calidad que lo caracteriza, han hecho que este tipo de dispositivo
sea utilizado masivamente. Si bien es cierto que el valor total del equipo (reactancia o balastro,
cebador, carcasa, condensador, soportes, etc.) es más elevado que el del alumbrado de
incandescencia, a la larga, su rentabilidad es superior.
Los elementos básicos del equipo son:
• Lámpara o tubo fluorescente , que contiene gas argón a baja presión y una gota de
mercurio. El tubo está recubierto en el interior de su superficie de un polvo
fluorescente. En ambos extremos del tubo se sitúan los filamentos de wolframio,
que emiten electrones a altas temperaturas.
• Reactancia , que no es más que una bobina arrollada sobre un núcleo de chapas
magnéticas. La reactancia representa una carga eminentemente inductiva, con un
factor de potencia típico de entre 0.5 y 0.6. En la actualidad, estas reactancias se han
reemplazado por balastros electrónicos, que mejoran notablemente el rendimiento
del equipo, hasta un 62% con respecto a los de reactancia tradicional.
• Cebador , que está formado por dos electrodos separados una determinada distancia,
que se doblan y se unen por la acción del calor. Estos dos electrodos están situados
en una ampolla de vidrio con gas neón a baja presión. Fuera de la ampolla se
encuentra un pequeño condensador que se encarga de absorber el arco que se genera
durante la separación de las láminas de los electrodos. En la actualidad se utilizan
cebadores electrónicos, que reducen el tiempo de encendido a la mitad y su vida es
cuatro veces superior a los tradicionales.
El funcionamiento del tubo fluorescente se puede resumir de la siguiente forma:
1.- Al alimentar el circuito, esta tensión se aplica directamente entre las láminas
bimetálicas de los electrodos del cebador, produciéndose una descarga entre ambas a
través del gas neón. Los electrodos se calientan y se provoca una curvatura que acaba
por unirlas, de tal forma que por un instante, el circuito se cierra circulando corriente
por los filamentos del tubo.
2.- El paso de la corriente por los filamentos del tubo fluorescente, hace que estos
emitan electrones. Nada más ocurrir esto, las láminas del cebador se enfrían y se
separan, abriendo el circuito, y haciendo que la reactancia genere un impulso de
sobretensión que provoca la descarga o ionización del gas a través del tubo que se hace
conductor, generando una radiación ultravioleta que al incidir sobre la sustancia
fluorescente que recubre el interior del tubo se transforma en una radiación de onda
larga visible.
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